Posted by: siembramor | July 10, 2011

Mis recuerdos de Facundo Cabral, un sembrador de Amor en los corazones

Por: Mary Miranda

Por años soñé que la vida me regalara unas horas con Facundo Cabral, deseaba escuchar de sus labios algunos de sus sabios consejos, y gracias a nuestra amiga mutua Helga Umpierre este primer encuentro se hizo realidad en julio del 1995. Tuvimos los tres un prolongado desayuno en
el Hotel Howard Johnson en el área del Condado en San Juan de Puerto Rico; conversamos durante varias horas.

Los diez años anteriores de mi vida (1985-1995) habían estado llenos de cambios significativos y de una gran búsqueda interior; de un intenso deseo de darle un nuevo y más profundo significado a mi vida. Por años, había escuchado a Facundo Cabral dar testimonio al mundo sobre su transformación personal, hablando de la liberación interior, y brindando un mensaje de Paz, Alegría y Amor incondicional a este mundo que tanto lo necesita.

En ese encuentro le expresé mi respeto y admiración por su trabajo y le expliqué que en una escala menor y de una manera diferente, yo también me dedicaba a llevar mensajes de auto-liberación a las personas. Le pedí sus recomendaciones sobre cómo hacer lo que yo sentía, era parte de mi misión en esta vida.

Casi instantáneamente me dijo: “Dile la verdad a la gente sin miedos, ni rodeos y llama cada cosa por su nombre.  Este mundo está lleno de mentirosos, a mi no me gusta aparentar.  Nos hemos acostumbrado tanto a mentir y a ser infelices, que ya las personas ven raro a quien dice ser feliz, auténtico y liberado”.  Me dijo también: “Si sientes que debes dar un mensaje, házlo sin evaluar si la gente esté preparada para oírla, podrías estar negando una oportunidad a alguien. Yo hasta uso malas palabras porque muchas cosas no se pueden decir de otra manera,  un pendejo es un pendejo, y no encuentro otra palabra para decirlo”.  Eso de las malas palabras me chocó, pero capté el mensaje, me retaba a ser genuina, a decir lo que sentía aunque eso conlleve exponer mis debilidades.  Fue así como aprendí a bromear sobre mis errores y defectos en mis conferencias; decir “no sé” se fue haciendo más fácil en mi vida; comencé a soltar la idea de que tenía que ser perfecta.  Casi sin darme cuenta, esta práctica me ayudó a soltar miedos y a cultivar mi fortaleza interna.

Facundo nos contó lo agradecido que estaba a un médico amigo por decirle con honestidad lo que creía sobre su enfermedad de cáncer; la posibilidad de morir pronto lo impulsó a tomar con más firmeza las riendas de su vida y a vivir intensamente cada instante.  El médico le preguntó cuál era la ciudad que más amaba; él le dijo que era Buenos Aires, y como estaba fuera de su país le regaló un boleto de avión diciéndole: “Ve a Buenos Aires, comparte con la gente que amas y haz todo lo que te gusta hacer, a lo sumo te quedan cuatro meses de  vida”. Dijo que sus ojos se llenaron de lágrimas, pero afirmó que de alegría, porque le emocionaba pensar que se acercaba el encuentro con el Padre y también porque sentía agradecimiento por haber vivido plenamente. “A  muchos le dicen “te vas a morir”, y se dedican a morir, yo me dediqué a vivir intensamente”.  Él no creía en la muerte de la manera en que muchos creen, creía que era una transición. Hablaba siempre con firmeza y con la autoridad que le otorga el haberse atrevido a vivir marcando su propio ritmo; “Muchos nacen, pocos viven, si alguien me comenta que le gustaría vivir la vida que yo vivo, le pregunto qué se lo impide, aparte de las limitaciones que se han impuesto a sí mismos”, afirmaba que es una decisión personal que hay que hacer.

Continuando sus recomendaciones hacia mi trabajo me dijo: “No hables por convencer ni para gustar, sólo comparte tu verdad…tus experiencias y aprendizajes, es lo que hago en mi vida”.  Una tras otra nos contó muchas experiencias.  Contó la historia de la muerte de su esposa y su hija en un trágico accidente aéreo y cómo su intuición ya le había dicho que algo iba a ocurrir. Cuando era joven trabajó limpiando en un bar y una noche se
ausentó el cantante, él convenció al dueño de que podía sustituirlo, lo que marcó el comienzo formal de su trabajo como cantante.  Nos dijo  su forma de recordar lo que para él significaba el día real de su nacimiento, eso ocurrió el día en que un vagabundo le dijo algo que cambió su vida para siempre, esa es la fecha en que él celebraba su cumpleaños. Igualmente hablaba de los últimos momentos de su madre, cuando le dijo: “Estoy feliz porque eres el mejor hijo y porque cada día te pareces más a lo que cantas”.  No le interesaba convencer a nadie, ni gustar, más bien decir lo que aprendió de su madre, de Krishnamurti, de los mendigos, de la Madre Teresa de Calcuta, de Borges…y de tantos amigos alrededor del mundo, pues estaba convencido que a través de nuestras relaciones nos acercamos a Dios.

Mi admiración creció con ese encuentro.  En alguna ocasión ayudé a Helga Umpierre a vender sus discos durante los conciertos en el Centro de
Bellas Artes, y cuando podíamos conversábamos con él en su camerino.  Pero lo que caló profundamente en mi vida fue que en el 1998 estando en La Feria del Libro en Guadalajara, Méjico, asistió a la presentación de mi libro Despierta Todo está en ti. Ese año la feria fue dedicada a Puerto Rico y mi libro había sido escogido por la Editorial Grijalbo, para ser el primer libro que publicaba esta editora de un autor puertorriqueño. Todos los ojos estaban atentos para ver a cuál de las presentaciones concurrentes de autores entraba Facundo, y me concedió este regalo y privilegio. Helga y yo lo agradecimos profundamente.

Al igual que muchos, he llorado la muerte tan violenta de Facundo Cabral, pero sé que desde la dimensión en que se encuentre seguirá compartiendo su Amor con todos los ciudadanos del mundo, porque él no conocía de fronteras. De sus labios y en una dedicatoria que me escribió en  su libro Ayer soñé que podía y hoy puedo, recibí  el mensaje que muchos conocemos: “Rico es el que menos necesita”. Facundo, tú necesitabas muy poco en
la tierra y ahora no necesitas nada. Te imagino disfrutando de esa luz blanca que nos mencionaste aquella mañana, en aquel inolvidable desayuno juntos; esa luz que veías al final del túnel cuando fuiste declarado clínicamente muerto y nos dijiste que no querías regresar por la paz que sentías. Descansa en paz, estás en casa con el Padre.

Gracias por haber sembrado tanto Amor en los corazones de los puertorriqueños.


Responses

  1. Mari,
    Gracias por compartir esta información llena de sentimientos con nosotros, estoy seguro de que a cualquiera le hubiera ocurrido un cambio después de haber hablado con Facundo!
    Saludos, Gustavo Barba

  2. Saludos,Mary.Estoy muy emocionada con las vivencias que escribiste sobre Facundo Cabral.Al igual que tu,senti fuertemente su partida;una sensacion de vacio,de tristeza se apodero de mi.Al leer tu rese~a,nuevamente afloran mis sentimientos.Que honor el que tuviste de conocerlo y,mas aun,de las atenciones y reconocimientos de que fuiste objeto por su parte.Su legado ha quedado impreso en las mentes y corazones de aquellos que saben valorar su mensaje,el cual se difundira cuando el momento este maduro en aquellas almas que sepan amar y establecer la difarencia. Gracias ,Mary por compartir estos tus recuerdos gratos.Muy agradecida, Matilde.

  3. Gracias Matilde y Gustavo por sus comentarios. Lo escribí con el corazón en la mano; Mary

  4. Saludos Mary. Gracias por compartir tan lindas vivencias y recuerdos conmigo. Un abrazo

  5. Maravilloso.

  6. que linda experiencia y que lindo mensaje, descanse en paz Facundo

  7. Hola Mary. Gracias por compartir tus experiencias con Facundo.
    Abrazos
    Ana

  8. Hola Mary, encontre tu articulo gracias a una amiga comun que vive en España, me encanto la manera en la que te expresas de Facundo. Vivo en California donde tengo un grupo cultural llamado Circulo Cultural, como parte de nuestras actividades, tenemos un programa radial los miercoles de 1 a 2 PM, me encantaria poder entrevistarte via telefonica para que fueras tu misma quien compartiera con nuestra audiencia los sabios consejos de Facundo.
    Si te interesa por favor contactate conmigo, te lo agradecere enormemente.
    Veronica Escamez!!!!
    veroescamez@yahoo.com

  9. Mary, gracias por compartirnos tu historia con Facundo. Leyéndote me parecía estar viviéndolo contigo. Tocaste mi corazón.

  10. Que hermoso mensaje, yo también queria mucho a Facundo, la primera vez que fuí a un concierto de él nunca lo habia escuchado y no conseguí quien me acompañara. Me fui sola y desde ahí quedé enamorada de su música, de sus enseñanzas y de su esencia. LLoré su muerte pero sé como tú dices que él está en un lugar lleno de paz. Yo pude conocerlo y hablar con él pero solo rapidamente luego de sus conciertos, él recibia a las personas en su camerino. Gracias por compartir tus vivencias. Bendiciones!

  11. Pues nos une este recuerdo grato de Facundo. Gracias a ti por compartir tus recuerdos de Facundo; Mary

  12. Q bueno, q suerte que pudiste conocer a facundo, un genio, como te extraña argentina y el mundo…


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